Políticamente el jefe o capitán es la autoridad desde principios del siglo XX.
A partir de la constitución de 1991 se ha adoptado el cabildo como nueva
autoridad, conformado por una familia extensa y por uno o varios capitanes
de acuerdo a la comunidad.
En los bora, el hijo mayor hereda la carrera ritual del padre y así se
constituye en dueño de la maloca, simbolizando el orden social, lo estático y
la confianza en la tradición. Los hermanos menores asumen el papel de
shamán, y representan el desorden y la dinámica social. Estos últimos se
constituyen en los agentes perturbadores o desestabilizadores, en relación
dialéctica con el hermano mayor. El menor de la familia, por otra parte,
suele ser considerado como el de mayor inteligencia.
La hija mayor asume
la función de especialista en las pinturas y diseño de dibujos de la piel y de
las máscaras.
El principio fundamental que articula el grupo de filiación es la jerarquía de
nacimientos, siendo asignados a los miembros los nombres de los ancestros
por orden de nacimiento. El individuo de mayor edad en el grupo de filiación
es el dueño de la maloca. La residencia es virilocal y el matrimonio es
exogámico. El grupo está dividido en clanes patrilineales y exógamos. Su
descendencia clásica es patrilineal y su residencia patrilocal.
Los clanes bora
que han predominado desde el siglo XIX han sido los Zogui-Zogui,
Guacamayo Rojo y Canangucho.
La terminología de parentesco expresa la imposibilidad de matrimonio entre
los primos cruzados, así como la imposibilidad para los hijos y nietos de
contraer matrimonio en los mismos grupos de filiación que los padres y
abuelos. Así, existe una tendencia al matrimonio fuera de la parentela, en
otros grupos de descendencia diferentes a aquellos en los que contrajeron
matrimonio los miembros del grupo de descendencia de las dos
generaciones anteriores. Esto conlleva que la red de alianzas del grupo de
filiación sea de máxima extensión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario